Buenas perspectivas para el 2018

La producción de viviendas va claramente en incremento, pero todavía nos encontramos con cifras muy por debajo de las necesarias para atender la demanda. La recuperación del sector es evidente y constante desde que en 2013 alcanzó el mínimo histórico de viviendas iniciadas, pero también es cierto que hasta llegar a las cantidades previstas de necesidades de hogares aún existe recorrido.

El bajo nivel de la producción de viviendas nuevas con una demanda creciente de esta tipología, hacen que sea necesaria una producción más intensa para satisfacerla. Sin embargo, las perspectivas para 2018 son buenas con una previsión de 15.000 viviendas iniciadas, cantidad que supondría un incremento de la actividad en torno al 28%.

En Cataluña, con 10.891 viviendas iniciadas en los tres trimestres del año, representa un incremento del 25,8% y su concentración, mayoritariamente, en la provincia de Barcelona logrando el 79% del total iniciadas en la comunidad.

Las cuatro provincias que forman Cataluña muestran incrementos significativos destacando los de las provincias menos productivas respecto del total, que son Tarragona y Lleida presentando unos valores relativos de +211,4% y +187,4% respectivamente, en comparación con el mismo periodo de el año anterior. Le siguen la provincia de Girona que pasa ligeramente de las 1.000 unidades iniciadas e incrementa un 45,3% y por último, la provincia de Barcelona, que a pesar de ser la que muestra un incremento relativo menor, del 14,2%, es la que tiene más peso respecto del total (8.615 viviendas iniciadas en el periodo).

Las viviendas terminadas en Cataluña prácticamente se han mantenido en comparación con las acabadas de un año antes, donde las disminuciones de las provincias de Girona y Tarragona (-45% y 25,2% respectivamente) han arrastrado la buena marcha del resto: la provincia de Lleida con una evolución positiva de +18,7% y Barcelona con +15%. El resultado, unos valores absolutos de 5.329 viviendas terminadas en los tres primeros trimestres del año y un mantenimiento de la producción del 0,3%.

Con estos datos, se vuelve a poner de manifiesto que el mercado inmobiliario es totalmente heterogéneo. Uno de los submercados donde la oferta más presiona, es el de la provincia de Barcelona -motor de la actividad del sector en Cataluña -y, en este sentido, cabe destacar el importante papel de la ciudad condal, con un incremento del 72%, y una producción de viviendas que representa el 20% del toda la actividad provincial y el 16,2% de la actividad en Cataluña, acumulando un total de 1.761 viviendas. La obra acabada de la ciudad de Barcelona (975 viviendas) se incrementa en un 17,5%.

Las comarcas del Barcelonés, Vallès Occidental y el Baix Llobregat, representan el 60,5% del total de las viviendas que se inician en Cataluña -las tres comarcas más productivas de toda Cataluña- logrando la cantidad de 6.588 viviendas en los tres trimestres del año. El resto de las comarcas más productivas con más de 100 viviendas son por orden el Maresme, Vallés Oriental, Segriá, Garraf, Baix Empordá, Girones, Alt Penedés, Tarragonés, Baix Camp, Alt Empordá, Osona, Montsiá, Garrotxa y la Selva. De las siete comarcas más productivas, destacan con incrementos en el periodo el Segrià (+207%) y el Vallès Occidental (+57%) y Oriental (+35%), mientras que desciende el Garraf (-23%) y el Maresme (-7,2%).

Coyuntura del sector. Noviembre 2018