Importante reducción de la producción en la ciudad de Barcelona

En Cataluña, el mercado inmobiliario sigue en una fase de expansión, pero con una lenta recuperación de la actividad y unos valores absolutos todavía muy escasos para la necesidad de creación de nuevos hogares. El Plan Territorial Sectorial de la Vivienda recoge un estudio el cual indica que en el período comprendido entre 2015-2030, se formarán 884.800 nuevos hogares en Cataluña. De éstas, se restarían las que previsiblemente desaparecerán (526.600) con lo que resultarían necesarias unos 358.200 nuevos hogares en el transcurso de los 15 años, por lo que resultaría aconsejable una producción de 25.000 unidades anuales, cifra de la que todavía nos encontramos bastante lejos y que hace que sea necesaria una producción más intensa para satisfacerla.

La recuperación del sector ha sido lenta pero constante desde 2013, y la producción de viviendas se incrementa anualmente, aunque si analizamos las estadísticas del primer semestre de este año, se estaría produciendo una cierta desaceleración: según datos de la Generalitat, el número de viviendas iniciadas en Cataluña entre enero y junio de 2019 es un 10,5% inferior al mismo periodo de 2018. En el caso de Barcelona ciudad, la disminución en este mismo periodo es de un 67,9% de respecto al primer semestre de 2018, descenso que coincide en el tiempo con la vigencia de la medida del 30% de la VPO en suelo urbano consolidado, evidenciando un efecto totalmente contrario al pretendido con la norma, o al menos, la incertidumbre de los recientes cambios normativos ha tenido una repercusión importante en la actividad.

En Cataluña, las 6.645 viviendas iniciadas en la primera mitad del año muestran una disminución del 10,5% en comparación con el mismo periodo de 2018. En lo que va del año, la actividad ha mostrado signos negativos: en el primer trimestre del año, la producción de viviendas cae un 4,5% y el segundo, lo hace de manera más acentuada, un -8,1%.

La importancia de la ciudad de Barcelona es primordial y, las recientes normas junto con las suspensiones de las licencias a dos zonas de la ciudad (Gracia y Horta-Guinardó) así como la lentitud en sus tramitaciones, complican la toma de decisiones de las empresas ante la incertidumbre de la viabilidad del proyecto. Esta importancia de la ciudad de Barcelona y su llamado “efecto mancha de aceite” se comprueba al analizar los datos de la ciudad, concretamente de las 429 viviendas iniciadas en el primer semestre frente las 1.338 del mismo período un año antes, lo que se traduce en una disminución del 68% con una incidencia en la provincia importante. Las viviendas terminadas en la ciudad de Barcelona también muestran la misma reacción y disminuyen un 40%.

Por provincias de Cataluña, la de Barcelona es la única que muestra signos negativos en la producción de viviendas (-14,8%) mientras que incrementa en la provincia de Lleida (+15,6%), seguida de Girona (+7,1%) y de Tarragona (+5,6%).

Por comarcas de Cataluña, quince de ellas han sufrido la desaceleración del sector en este primer semestre del año, de las que cuatro, corresponden a la provincia de Barcelona (Moianès, Alt Penedès y precisamente, dos de las más productivas de la comunidad catalana, concretamente la comarca del Barcelonés (-47%), influenciada por el comportamiento de la ciudad de Barcelona.

Recordemos que la producción de la provincia de Barcelona representa el 78% del total de la actividad en la comunidad catalana. De las tres comarcas más productivas de Barcelona (la suma de ellas alcanza el 50% del total producido en Cataluña), dos de ellas disminuyen considerablemente: el Baix Llobregat y Barcelonés mientras que el Vallès Occidental continúa con una producción más intensa (efecto de la mancha de aceite hacia la segunda y tercera corona de la ciudad); la actividad baja también en las comarcas de Segarra, Montsià, la Garrotxa, Alta Ribagorça, las Garrigues, el Pallars Sobirà, el Pla d’Urgell, la Terra Alta, el Pla de l’Estany, el Baix Empordà y el Baix Camp. El resto del territorio continúa con una actividad positiva.

Preocupa que la reciente aparición de algunos tipos de medidas por parte de la Administración que penaliza a las empresas que tienen capacidad actualmente de aumentar la oferta de viviendas, se pueda ver resentida directamente la actividad del sector y es en este primer trimestre del año con datos de los visados de inicio de obras publicadas recientemente por la Agència de l’Habitatge, donde se pone de manifiesto un cambio de tendencia, de la producción de viviendas por primera vez desde el punto de inflexión de 2013. Puede ser, pero no estamos ante un resentimiento sustancial, pero a pesar de ser leve, la obra nueva ha sufrido un descenso. Lo que parece claro, es que, de producirse finalmente este cambio en la tendencia, la situación de ajuste sería mucho más suave de la que el sector sufrió hace una década ya que los niveles de actividad siguen muy por debajo de la actividad considerada como óptima para cubrir las necesidades. De momento, estamos a la espera de recibir información sobre la actividad de los próximos meses.

Desde la APCE consideramos imprescindible constituir la comisión de seguimiento y evaluación de la MPGM para la obtención de protección pública en suelo urbano consolidado y el impulso de nuevas medidas para ampliar la vivienda asequible de alquiler en Barcelona, tal y como acordó el Pleno del Ayuntamiento de Barcelona en la sesión de 28 de septiembre de 2018.

Coyuntura del Sector. Septiembre 2019