Más producción pero todavía insuficiente

Los visados concedidos por los colegios de aparejadores en relación a la construcción de nuevas viviendas en Cataluña han logrado la cantidad de 5.620 viviendas. La continuidad en alza de la oferta que logra un incremento en comparación con el mismo periodo anterior del 30,3%, no es suficiente para que en valores absolutos pueda satisfacer a una demanda muy activa hasta el momento.

Esta evolución positiva viene directamente relacionada con la de las cuatro provincias de la comunidad con aumentos basta significativos destacando las provincias de Lleida y Barcelona (100,8% y 33,6% respectivamente). Sigue la provincia de Tarragona (+23,4%) y con una evolución también positiva pero por debajo de los dos dígitos se encuentra Girona (+3,8%).

En términos absolutos, Cataluña logra en los cuatro primeros meses del año las 5.620 viviendas iniciados, una cantidad que como se comenta, a pesar de mostrar aumentos significativos, representa el  14,3% del total de la producción del mismo periodo en el punto más álgido del sector en 2006 y todavía lejos de poder lograr la cantidad de las 25.000 viviendas/año que se estiman necesarios para absorber las nuevas creaciones de hogares.

Con estos datos, se vuelve a poner en manifiesto que el mercado inmobiliario es totalmente heterogéneo. Uno de los submercados donde la oferta más presiona, es el de la provincia de Barcelona -motor de la actividad del sector en Cataluña –y, en este sentido, hay que destacar el importante papel de la ciudad condal tanto para activar al sector como por el efecto contrario (+38,4% de incremento). A corte de ejemplo, justo al 2015, la ciudad de Barcelona representaba el 31% del total de la producción de la provincia mientras que en 2022, este porcentaje se reduce al 18,2% del total la actividad provincial acumulada hasta abril, con unos valores absolutos de 789 viviendas. Este efecto viene principalmente provocado por un lado, por la incidencia ante las últimas normativas legislativas locales y la incertidumbre jurídica que provocaron y por otro, por el propio desplazamiento de la producción ante la carencia de suelo a precios asequibles que provoca el llamado “efecto de la mancha de aceite”. Por provincias y según el peso sobre el total, Barcelona continúa teniendo el grosor de la obra iniciada en Cataluña, con 4.322 viviendas (77% del total), seguida de Girona con 703 (12,5% del total), Tarragona con 338 (6%) y Lleida, con 257 viviendas (4,6% del total de viviendas iniciadas en Cataluña).

En en cuanto a las viviendas acabadas, en Cataluña siguen un ritmo ascendente a pesar de que lejos del disfrutado por los iniciados y crece hasta abril un +4% , exclusivamente como consecuencia del buen ritmo en las provincias de Lleida y Tarragona donde aumentan en un 85,5% y 125,9% respectivamente, puesto que al resto de provincias disminuyen: Barcelona en un -4,2% y Girona en un -29,3%.

La ciudad de Barcelona, que reacciona al ritmo de la provincia, logra las 789 viviendas iniciados finos el abril, el que representa un incremento del 38,4% en comparación con el mismo periodo del año anterior y del 60,2% de las viviendas acabadas logrando las 753 unidades.

Por comarcas, las más productivas continúan creciendo. La comarca del Barcelonès que encabeza la lista con 1.479 viviendas iniciadas incrementa un +6,1%; le sigue el Baix Llobregat con 786 viviendas y un incremento del 69,4%, el Vallès Occidental (693 viviendas y +22,2%) y lo Maresme, con 501 viviendas y un aumento del 193%, en comparación con los cuatro primeros meses de 2021. En cuanto a los incrementos más significativos, destaca la comarca del Solsonès (400% pasante de 2 a 10 viviendas iniciadas), la del Segrià (390,9% de 33 a 162 viviendas), la Garrotxa (281,3%, de 16 a 61) y el Alt Camp (225%, de 4 a 13 viviendas iniciadas en los cuatro primeros meses del 2021 y del 2022), las cuatro por encima del 200% de incremento interanual. Contrariamente, las comarcas que han reducido su actividad han sido el Alta Ribagorça, el Baix Ebre, el Baix Empordà, la Conca de Barberà, la Noguera, el Pla de l’Estany, el Priorat, el Tarragonès, el Urgell y la Val d’Aran.

Coyuntura del Sector. Julio 2022